Blog

Cuento: El legado de los ancestros

Las hazañas de nuestros ancestros quedan grabadas en nuestra piel, como los tatuajes de este cuento.

¿Cómo acceder a ese legado y reconocerlo a pesar del dolor que pueden generar?

Según cuenta la leyenda, en una pequeña isla vivía un clan de nobles guerreros. Sus hazañas fueron tales que, desde tiempos ancestrales, comenzaron a tatuárselas para que no cayeran en el olvido.

Generación tras generación se fue perfeccionando la técnica y complejizando el significado de los tatuajes.

Cada dibujo, cada símbolo, constituía un código secreto que sólo compartían los miembros de una familia, haciendo referencia a su historia, sus raíces, sus normas, sus tradiciones, su clase social, sus creencias espirituales, la transición del mundo de la infancia al mundo de los adultos, las metas de cada familia y las funciones que tenían asignadas para conseguirlas.

Los tatuajes constituían una señal de identidad y pertenencia que les otorgaba seguridad y protección, eran un modo de vida, un legado. Por eso, aunque el proceso tradicional era muy doloroso (se perforaba la piel con un objeto punzante que se había sumergido en tinta), las familias con mayor convicción, espiritualidad, bravura y coraje, eran las más tatuadas y se consideraban las más valientes.

Un día estalló un volcán dentro de la isla que arrasó la mayor parte del territorio. El consejo de nobles guerreros se reunió y decidió que para asegurar la supervivencia del clan era necesario que algunas familias abandonaran la isla.

Era una decisión dolorosa, nadie quería irse de allí, pero con el fin de preservar la historia y tradiciones del clan, pensaron que lo mejor sería que permanecieran allí las familias más tatuadas, aquellas que habían demostrado mayor valentía y que además, preservaban la mayor cantidad de información.

Después de aquel incidente y con el transcurrir de las generaciones, un día se acabó la tinta para tatuar. Movidos por la responsabilidad de mantener el legado y las tradiciones, idearon una nueva forma de conservar los tatuajes: se golpeaban intensa y repetidamente para que los dibujos surgieran a partir de moratones.

Tal era el dolor que había que sufrir para preservar las historias del clan, que desapareció la alegría y el orgullo de pertenecer a él. Tal era la barbarie y la exigencia, que con el paso del tiempo el verdadero significado de los tatuajes calló en el olvido y sólo reinaba la tristeza y la insatisfacción.

Era una época difícil y confusa, habiéndose perdido el noble sentido de los tatuajes y con tanto dolor, resultaba casi imposible poder mirar más allá, poder encontrar nuevos horizontes.

Sin embargo, una de las familias más valientes, aquella que conservaba un misterioso y poderoso valor en su leyenda, decidió enviar a uno de sus hijos a otra isla, aún a riesgo de perderle.

Aquel niño partió de su isla preso de un conflicto, por un lado se sentía aliviado porque no volvería a ser amoratado y por otro, se sentía triste y culpable por separarse de su familia.

Pasaron los años y se hizo viejo, había conseguido olvidar su doloroso pasado para poder sobrevivir,  formar parte de un nuevo clan y construir su propia familia, sin embargo, a pesar de sus logros y de que tenía muchos ingredientes para ser feliz, a veces le inundaba la insatisfacción y se sorprendía golpeándose intensa y repetidamente el cuerpo, hasta conseguir dibujar su piel con moratones.

Sus hijos, habitantes de una nueva isla, herederos de renovadas tradiciones, se sentían en deuda con su padre, frustrados y tristes por no ser capaces de descodificar su legado. A veces hasta sentían que no podían quererlo en toda su magnitud.

Intuían que parte de su insatisfacción procedía de haber borrado su dolor, y con su dolor haber borrado también la convicción, espiritualidad, bravura y coraje transmitidos por su familia generación tras generación.

No sé de qué extraña manera sucedió, si resultó más o menos doloroso, ni tan siquiera sé si consiguieron recuperar el código y los símbolos familiares exactos, pero sé de buena tinta que finalmente lograron tatuar en sus cuerpos aquellas señales de identidad y pertinencia que les hicieron sentirse orgullosos, satisfechos y protegidos. Sé de buena tinta que finalmente encontraron la forma de acceder a su legado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Alfonso Gil Sánchez .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Se cederán datos por obligación legal, autorización expresa del interesado o para prestar un servicio como se explica en la información adicional.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Des_Conectando el útero: salud mental sexual y reproductiva

Tuve ocasión de participar en las I Jornadas Multidisciplinares de Ginecología del Área I del Servicio Murciano de Salud, …

El efecto de la psicopatología en el embarazo sobre el desarrollo fetal

El pasado 13 de febrero estuve impartiendo junto a Ibone Olza el Seminario en Psicopatología del Embarazo del Instituto …

Cuento: El legado de los ancestros

Las hazañas de nuestros ancestros quedan grabadas en nuestra piel, como los tatuajes de este cuento.  ¿Cómo acceder …